Ruta de las Iglesias de San Benedicto - Viaje del Monje
Peregrinaje Monástico

Ruta de las Iglesias
de San Benedicto

Un viaje sagrado donde descubriremos las iglesias más importantes del Santo que fundó la primera orden monástica

He concentrado este tour en las Iglesias más importantes de San Benito. Son muchas las iglesias del camino Benedictino, pero he preferido concentrarme en los lugares más significativos de la vida del Santo más poderoso del Catolicismo, aquel que encerró en un Sello un Exorcismo: la medalla en uso en todo el mundo.

Veremos el lugar donde nació, junto a su hermana, y donde la orden sigue operando bajo sus leyes. El Sagrado Speco en Subiaco, donde fundó 12 iglesias y una casa iniciática para los monjes, y donde hizo su medalla. Justo al lado se encuentra el Monasterio de Santa Escolástica, con la torre más alta de Europa en el medioevo; el arquitecto hizo solamente esta obra en Italia, las demás las hizo en Rusia.

Por último, la imponente Abadía donde se guardan los restos mortales de los dos Santos de Nursia. Los 3 lugares destacan por la cantidad de terremotos, conflictos y guerras que enfrentaron a lo largo de la Historia.

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Abadía de San Benedicto en Monte

Restauración del siglo XVI

Débito la demora en la restauración los monjes de la orden que vinieron desde Estado unido, decidieron restablecer la orden en un monte que mira desde arriba la ciudad y decidieron restaurar el Monasterio del siglo XVI de la Iglesia de Santa María de la Misericordia, ahora Abadia de San Benedicto en Monte.

Abadía de San Benedicto en Monte

Un claustro en las laderas de la montaña. La Abadía de San Benedicto in Monte mira desde lo alto a la antigua ciudad de Nursia, donde nació San Benedicto, el fundador del monaquismo occidental. La ciudad natal de San Benedicto ha atraído siempre a hombres deseosos de ponerse a la escuela del gran santo, siguiendo el camino trazado por su Regla. Durante más de quince siglos los monjes, inmersos en la paz y la belleza de las montañas sibilinas, han luchado una batalla espiritual por su salvación y orado a Dios por Nursia y sus habitantes.

Hoy en Nursia vive una comunidad de monjes benedictinos que sigue la antigua Regla monástica de San Benedicto. Un monasterio restaurado, una nueva era para Nursia. Los monjes están restaurando la vida benedictina en Nursia, dentro de un monasterio del siglo XVI recientemente restaurado que domina la llanura de Santa Escolástica. El gran proyecto de restauración histórica de la iglesia de Santa Maria della Misericordia y del monasterio adyacente alcanzó una digna conclusión a mediados de 2024, cuando la comunidad monástica fue elevada al estatus de abadía. En el mismo período, las celebraciones por el vigésimo quinto aniversario de la comunidad han visto una enorme participación de la población de Nursia y amigos de todo el mundo. Este gran acontecimiento ha estado marcado por una profunda gratitud a Dios, que en Cristo promete hacer nuevas todas las cosas (Nova Facio Omnia). Siga a los monjes para recibir actualizaciones sobre sus vidas y la misión de la nueva abadía: restablecer firmemente la vida monástica en Nursia, la ciudad natal de San Benedicto.

Un canto que llena el valle. La vida de conversión de los monjes se basa en la tradicional oración del Oficio Divino, realizada siete veces durante el día y una vez durante la noche. Los monjes cantan el Oficio Divino en latín y celebran diariamente la Santa Misa en la forma tradicional del Rito Romano. Los monjes rezan por la Iglesia y el mundo y, en particular, por aquellos que piden su intercesión.

Nursia

Ciudad Natal de San Benito

La etapa fundamental es Nursia ciudad Natal del Santo Padre. La ciudad de Nursia es un antiguo pueblo medieval fundado por Sabino y toma el nombre de Northia, divinidad Etrusca del destino y de la suerte. Fue afectada por un terremoto en 2016, otro en 1979 y 1328 entre los más importantes.

Hace poco abrieron la Basílica de San Benito, construida en la casa natal suya y de su hermana, que se encuentra en la plaza principal dedicada al Santo.

Basílica de San Benedicto - Nursia

La basílica de San Benedicto es colindante la plaza homónima, fulcro del centro histórico de la ciudad de Norcia. La tradición retiene que en este lugar fuese la casa natal de los santos gemelos, San Benedicto y Escolástica. Intitulada a San Benedicto, patrono de Europa y padre del monaquismo occidental (V-VI siglo d.C.), la basílica representa espiritualmente uno de los lugares más importantes de la Región. El exterior, típicamente alto-medieval, contrasta con el interior, reestructurado en el XVIII siglo. La iglesia ha reabierto para la fiesta de los Santos del 2025 después de los daños provocados por el terremoto del 2016.

La Basílica de San Benedicto fue edificada entre el 1290 y el 1338 sobre la preexistente cripta, sufrió después pocos años la primera ampliación a obra de los monjes de San Eutizio en Valcastoriana. En el XIV siglo fue erigido el campanario, pero el terremoto del 1703 ne destruyó la parte superior que fue reconstruida de dimensiones más modestas. En seguida al terremoto del 1859 la fachada vino sometida a una intervención de restauración en la parte superior. El último restauro efectuado en los años '50 del siglo pasado, ha reportado a la luz el arco triunfal del XIV siglo.

En el 1570 a la pared lateral de la iglesia, a derecha de la fachada, ha sido flanqueado un pórtico que originariamente venía utilizado como espacio cubierto para el mercado de los cereales. La fachada realizada en piedra clara, es contorneada a cabaña y recuadrada por dos lesenas que terminan con pináculos. Resulta dividida en dos partes por un marco en origen decorada con taraceas policromas. En la parte inferior está situado el imponente portal, embellecido en la luneta por un grupo escultural representante Virgen con el Niño y dos ángeles adorantes. A los lados de la luneta son posicionadas dos edículas conteniendo las estatuas de San Benedicto y Santa Escolástica. Al centro de la zona superior se abre un elegante rosetón rodeado por los símbolos de los cuatro Evangelistas.

El interior, a cruz latina con una única nave y ábside poligonal, fue completamente reestructurado en el XVIII siglo. En el brazo izquierdo del transepto es colocada una grande tela de Filippo Napoletano (1621), con San Benedicto y Totila. Sobre el altar del brazo derecho, Virgen y santos nursinos, del pintor romano Vincenzo Manetti (mitad del XVII siglo). En el ábside, un gran coro lígneo del quinientos proveniente de la iglesia de la Anunciada.

La cripta, puesta bajo la mitad de la nave, es dividida en tres naves por pilares coronados por rudos capiteles. La nave central es cubierta con bóveda de arco rebajado y las laterales, de anchura inferior, con bóvedas de crucería. La nave izquierda termina con un ábside pequeño perteneciente a un edificio público romano del I siglo d.C., luego transformado en el primitivo oratorio de San Benedicto. Algunos tramos de la estructura muraria de la cripta son en "opus reticulatum" y otros presentan trazas de frescos del trescientos (ábside de izquierda); donde la tradición indica el lugar natal de los santos San Benedicto y Escolástica. Una pequeña puerta introduce en la contigua área arqueológica comprendiendo los restos de dos otras aulas del edificio romano.

Cascia y Roccaporena

Santa Rita de los Imposibles

Después de esta encantadora experiencia se puede visitar el pueblo, donde en la plaza se puede apreciar la estatua del Santo Padre San Benedicto, junto a su Basílica. Una vez visitado el pueblo, para quien quiera, podemos dirigirnos a Cascia, donde se encuentran los restos mortales de Santa Rita, que se halla a escasos 15 kilómetros de Norcia. Os dejo aquí la descripción.

Santa Rita de Cascia

Santa Rita de Cascia (1381-1457) fue una religiosa agustiniana umbra, venerada como la "santa de los imposibles". Después de haber sido esposa y madre, se dedicó a la vida monástica, deviniendo patrona de los casos difíciles, famosa por el perdón y los milagros, como aquel de la rosa que floreció en pleno invierno. Su cuerpo se encuentra en el santuario en Cascia, meta de peregrinación para los fieles de todo el mundo.

Vida e historia

  • Nacimiento y familia: Nació en el 1381 en Roccaporena, cerca a Cascia. No obstante su deseo de monacato, fue dada en esposa a un hombre violento y turbulento, y juntos tuvieron dos hijos.
  • Transformación y perdón: Gracias a su fe y a su amor, logró transformar la vida del marido, que al final fue asesinado. También sus hijos murieron poco después, llevando a término su vida familiar. Rita perdonó los asesinos del marido y buscó de impedir a los hijos de vengarse.
  • Monacato: Después de la muerte de los hijos, logró entrar en el monasterio agustiniano de Santa María Magdalena en Cascia, donde vivió hasta la muerte, dedicándose a la plegaria, a la humildad y a la evangelización.
  • Milagros y estigmas: Inició a recibir gracias y milagros que la llevaron a ser invocada como "santa de los imposibles". Recibió también una estigma sobre la frente, que compartía la sofferenza de Cristo.
  • Muerte: Murió en el 1457, y su cuerpo, incorrupto y perfumado, devino objeto de veneración.

Símbolos y devoción

  • La rosa y las abejas: Su símbolo principal es la rosa, que simboliza su virtud, la esperanza y el amor de Dios. Las abejas que le danzaban alrededor cuando era niña, representan su pureza y su ligamen especial con Dios.
  • El ramo seco: Es ligada a un ramo seco, que, en signo de su devoción, milagrosamente floreció en una exuberante vid.
  • Los casos imposibles: Es conocida también como la "santa de los imposibles" o de los casos desesperados, por las numerosas gracias y milagros que ha concedido a quien se confía a ella, especialmente en situaciones matrimoniales y familiares.

Santuario y peregrinaciones

  • Santuario de Cascia: Su cuerpo se encuentra en el santuario de Cascia, una meta de peregrinación mundial para los devotos.
  • Roccaporena: Su casa natal en Roccaporena, donde se encuentra también el "Escollo Sagrado" donde rezaba, es un lugar de devoción espiritual y de peregrinajes.

Roccaporena - Pueblo Natal de Santa Rita

A pocos kilómetros de Casia, conocida principalmente por ser la cuna de Santa Rita, Roccaporena es un pequeño pueblo de orígenes antiguos, y su historia está estrechamente ligada a la figura de Santa Rita. La santa vivió la mayor parte de su vida en este pueblo, y muchos lugares de Roccaporena están asociados a los acontecimientos de su vida: la casa donde nació Santa Rita y vivió con sus padres es ahora un lugar de devoción y visita para los peregrinos. La casa ha sido restaurada para conservar su estructura original. Un promontorio rocoso donde, según la tradición, Santa Rita iba a menudo a rezar y meditar es el Scoglio di Santa Rita, la subida al Scoglio es un acto de devoción para muchos peregrinos que desean seguir los pasos de la santa.

Situado en el centro del pueblo, el Santuario de Roccaporena, una iglesia construida en su honor, lugar de meditación y oración, que alberga varias reliquias de la santa, a pocos metros se puede visitar el Jardín de Santa Rita donde, según la tradición, trabajó y rezó y la parroquia donde fue bautizada Santa Rita.

Roccaporena, al igual que Casia, es escenario de diversos actos religiosos a lo largo del año, que culminan durante las celebraciones en honor a Santa Rita, que tienen lugar el 22 de mayo. Durante esta fiesta, el pueblo se llena de fieles que participan en procesiones, misas y otras ceremonias.

Cascia y Roccaporena, aunque son pequeños pueblos, ofrecen una experiencia rica en espiritualidad, historia y belleza natural. La conexión con Santa Rita los convierte en lugares de gran importancia para los peregrinos, mientras que la autenticidad y la tranquilidad del entorno los convierten en un destino fascinante para todos los visitantes.

Sacro Speco

La Cueva Sagrada de San Benedicto

En esta Iglesia se puede apreciar frescos que representan la vida del Santo, el Sello encajado en una columna y la cueva donde descansó.

Los dos Monasterios nacen arriba de los restos de la Villa de Neron. Allí en Subiaco San Benito erige 13 iglesias y una casa para instruir a los monjes que, debido a los bombardeo fueron destruidas. Aquí el Joven Monje establece su Regla de la Orden y realiza lo que es recordado como el Primer Sello contra el maligno, dentro de la Iglesia además de la cueva se encuentra incastonato en una pared el Poderoso Sello, os dejo la descripción de la iglesia.

Debajo de los monasterios hay una ruta que nos lleva a la piscina de San Benito creada por el mismo.

Sacro Speco di Subiaco

Un refugio en las montañas

San Benedicto llegó a este lugar tras dejar Roma, donde había sido enviado a estudiar. Pero se sintió perturbado por el libertinaje de los romanos de su época y prefirió ir en busca de tranquilidad y oración. Gracias a un monje llamado Romano, descubrió Subiaco, donde vivió como eremita solitario durante unos tres años, dedicándose exclusivamente a la oración. Para sobrevivir, dependió de la caridad de pastores y de algunos religiosos a quienes ofreció su conocimiento espiritual.

Enclavado en el corazón de los majestuosos acantilados de los Montes Simbruini en Subiaco, a aproximadamente una hora de Roma, en el Valle del Aniene, se encuentra el Monasterio de San Benedicto, también conocido como el "Sacro Speco" (Cueva Sagrada). Fue aquí donde San Benedicto de Nursia se retiró en el siglo VI, huyendo del tumulto del mundo para buscar un estado interior que lo acercara a Dios a través de la reflexión y la escucha del silencio. Desde esta cueva comenzó un camino espiritual de oración y ascetismo que lo llevó a formular su famosa Regla de Vida Religiosa. La Regla de San Benedicto se difundió a lo largo de los siglos y aún hoy la siguen miles de monjes y monjas de todo el mundo.

Esta modesta cueva se convirtió en el punto de partida de un gran movimiento monástico. Con el tiempo, monjes y eremitas pidieron a San Benedicto que los guiara como abad. Así, con el paso de los años, fundó una docena de comunidades monásticas en la zona de Subiaco. Su vida religiosa se basaba en la estabilidad y en el "Ora et Labora" (Oración y Trabajo).

Un lugar de peregrinación

Alrededor de la cueva de San Benedicto se construyó un impresionante complejo monástico, plenamente integrado en el paisaje montañoso. Aún hoy, monjes benedictinos viven en el monasterio de Subiaco, fieles a la regla fundada aquí hace casi 1500 años. Construido en varios niveles, el monasterio sigue los contornos del acantilado como si naciera de la propia roca. Es un auténtico laberinto de iglesias, capillas, habitaciones y pasillos. Cada habitación conserva al menos un muro de piedra tosca, un homenaje a la cueva original. El altar de la iglesia superior incluso está dominado por un saliente rocoso, como si la propia montaña protegiera el santuario.

Un tesoro de arte sacro

El monasterio también alberga un notable patrimonio artístico. Las obras de arte abarcan desde el período bizantino del siglo VIII hasta los extraordinarios frescos de las escuelas sienesa y umbro-marquesa del Renacimiento temprano. Uno de los frescos más importantes, descubierto en la Capilla de san Gregorio, es el de san Francisco de Asís. La ausencia de los estigmas (que aparecieron en 1224) y del halo apoya la idea de que se trata de un retrato de san Francisco pintado durante su vida. Se cree que fue pintado por un fraile anónimo, que probablemente permaneció en el mismo convento que Francisco entre 1220 y 1224.

Otros frescos retratan la vida de San Benedicto y sus primeros milagros: "El milagro del pan envenenado", donde un cuervo se lleva el pan envenenado destinado a San Benedicto por sus enemigos; "El milagro del godo", donde San Benedicto bendice una jarra rota que milagrosamente se reforma; o "El joven Benedicto en Subiaco", que ilustra su vida como ermitaño en la cueva.

Gracias a la influencia de San Benedicto, innumerables personalidades han convergido aquí a lo largo de los siglos. Abades, papas y nobles han dejado su huella, al igual que algunos de los artistas más destacados de su época. Miles de peregrinos visitan el monasterio cada año para reponer fuerzas y rezar.

Subiaco

El Santuario de Santa Escolástica

La segunda Iglesia que encontramos es el Sacro Speco, que se encuentra en Subiaco. Esta peculiar Iglesia fue fundada por el Santo Padre San Benedicto; después de huir de Roma, se refugió aquí. Aquí se encuentra también el Monasterio de su Hermana Santa Escolástica. El Monasterio de Santa Escolástica fue fundado por San Benedicto en el siglo VI. Es considerado el monasterio benedictino más antiguo del mundo y es parte de los catorce monasterios que San Benedicto fundó en la zona de Subiaco.

Santuario de Santa Escolástica - Subiaco

Poco distante del centro habitado de Subiaco se encuentra el monasterio benedictino más antiguo del mundo y "cuna de la estampa italiana". Aquí a partir del 1465, los alemanes Sweynheym y Pannartz, utilizando caracteres móviles a propósito ideados, estamparon cuatro obras, entre las cuales el así llamado "Lattanzio Firmiano", el único entre aquellos llegados a nosotros a llevar lugar y fecha de realización. Desde Subiaco, superadas las ruinas de la villa romana dicha de Nerón, una calle se encarama sobre los contrafuertes de los Simbruini alcanzando el Monasterio de S. Escolástica. El más antiguo de los trece monasterios fundados por San Benedicto de Norcia, es también el único sobrevivido a las vicisitudes de los siglos. Vasto complejo de edificios con tres claustros y un bello campanario románico, el Monasterio ha sufrido durante la segunda guerra mundial un bombardeo que ne ha destruido la fachada y parte del primer claustro. En cambio íntegro el claustro cosmatesco o tercer claustro, erigido en dos fases, en el XII siglo el lado sur y en el XIII los otros, conserva las columnas y los capiteles en piedra calcárea compacta y mármol de Carrara. A ver también el claustro gótico, simple y severo, con arcos agudos impostados sobre robustos pilares intermedios. Por encima de la iglesia se eleva el espléndido campanario construido en el 1052-1053, uno de los más antiguos de la Italia central.

La Biblioteca

En el Monasterio de Santa Escolástica, al plano superior del lado norte del claustro gótico, es colocada la Biblioteca. Al final del 1100 el abad Juan V, amante de la cultura, dotó al monasterio de un "Scriptorium", en el cual llamó a miniaturistas de gran fama desde monasterios italianos y extranjeros. Comisionó el "Sacramentarium Sublacense", que hoy se encuentra a la Biblioteca Vallicelliana de Roma y muchos otros libros, dando origen a una verdadera y propia biblioteca. También sus sucesores hicieron otro tanto, así que al final del 1300 la biblioteca de Santa Escolástica podía contar más allá de diez mil volúmenes. En los siglos sucesivos muchos libros fueron dispersados. A recordar que en el Monasterio, a obra de dos estampadores de Maguncia, los clérigos A. Pannartz y C. Sweynheym, en el 1465 fue fundada la primera tipografía italiana con estampa a caracteres móviles, con el método inventado por Gutemberg: el 29 octubre del mismo año nació el primer libro estampado en Italia, en un estilo tipográfico dicho "estilo Subiaco". Muchos otros libros fueron estampados, pero no siempre celosamente custodiados; hasta el 1848, cuando fue curado el reordenamiento de la Biblioteca y del archivo y fueron adquiridas obras concernientes la Historia de la Iglesia, la Sacra Escritura, clásicos latinos y autores extranjeros. Durante las incursiones garibaldinas los libros fueron escondidos en un lugar desconocido. En el 1873 fueron confiscados del Estado y, como los otros bienes del monasterio, fueron puestos a la subasta; Santa Escolástica devino monumento nacional. En el 1875 los libros y los manuscritos catalogados en la biblioteca ascendían a 5256, subidos en el 1894 a 8000. Hoy la biblioteca es "Biblioteca Estatal" anexa al Monumento Nacional de Santa Escolástica y contiene 100.000 volúmenes, 3780 pergaminos, 15.000 documentos cartáceos desde el 1500 en adelante, 440 códices manuscritos y 213 incunables, de los cuales solo 3 estampados en Subiaco, un Lattanzio y dos De civitate Dei. Desde el 1996 hospeda el famoso "Archivo Colonna", que la ha enriquecido y le ha dado ulterior prestigio.

Historia del Santuario

Santa Escolástica es uno de los doce monasterios fundados en Subiaco por San Benito de Nursia, el más cercano al de San Clemente, donde vivió el propio Benito. Fundado alrededor del año 520, es el más antiguo de Italia, seguido del de Montecassino, y el monasterio benedictino más antiguo del mundo. Probablemente se construyó a partir de edificios pertenecientes a la cercana villa de Nerón.

Nacida con el título de San Silvestre, pronto añadió al título original el de San Benedicto y Santa Escolástica (en el Liber pontificalis del pontificado del papa León IV se recuerda bajo la advocación de estos tres santos), pero después del siglo XV se llamó sólo Santa Escolástica.

Devastada por los sarracenos en el siglo IX, fue restaurada gracias al apoyo de los papas Gregorio IV y León IV. La iglesia románica fue consagrada por el papa Benedicto VII el 4 de diciembre de 980, el campanario se erigió en 1052 y el claustro cosmatesco fue construido por el abad Lando en la primera mitad del siglo XIII.

Entre los siglos X y XIII el monasterio adquirió grandes bienes gracias a donaciones de soberanos y eclesiásticos, convirtiéndose en uno de los feudos más poderosos del Estado Pontificio.

En 1276 la Santa Sede se reservó el derecho de elegir a los abades de Subiaco, pero en 1456 el Papa Calixto III permitió que cayera bajo el régimen comendatorio: los abades comendatorios eran Juan de Torquemada, Rodrigo Borgia (que hizo reconstruir la fortaleza de la abadía), Antonio y Francesco Barberini, y Giovan Angelo Braschi. El régimen comendatorio fue suprimido por el Papa Pío X en 1915 (la bula papal Coenobium sublacense) y la abadía volvió al derecho consuetudinario de las abadías nullius.

Después de 1770, la iglesia de la abadía fue reconstruida en estilo neoclásico según un diseño de Giacomo Quarenghi.

Perteneciente a la congregación Cassinese desde 1514, en 1850 fue asignada al abad Pietro Francesco Casaretto quien introdujo su reforma de la cual nació la congregación que más tarde tomó el nombre de Sublacense, hoy Sublacense Cassinese.

Bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial el 23 de mayo de 1944, el monasterio fue posteriormente restaurado.

Montecassino

Faro de la Civilización Occidental

La Tercera Iglesias donde descansa el Santo Padre junto a su Hermana, es de una belleza inconmensurable y se encuentra en Montecassino encima de un monte que observa todo el valle, esta iglesia fue escenario de muchos conflicto y guerra y fue restaurada regalarnos una experiencia encantadora, se puede visitar también la antigua cripta bajo el Altar Major y se pueden comprar producto hecho según tradición benedictina.

Abadía de Montecassino

La Abadía de Montecassino es una de las Abadías más conocidas del mundo. En 529 San Benedicto eligió esta montaña para construir un monasterio que lo albergaría a él y a los monjes que lo siguieron desde Subiaco. El paganismo aún estaba presente, pero él logró transformar este lugar en un monasterio cristiano bien estructurado donde todos pudieran tener la dignidad que merecían, a través de la oración y el trabajo.

"Ora et Labora et Lege": este es el lema de la Regla de San Benedicto que los monjes aún siguen en su rutina diaria: algunos estudian en la biblioteca rodeados de libros antiguos, o investigan en el archivo sobre manuscritos maravillosos, otros son bienvenidos invitados que vienen en busca de un momento de paz interior y serenidad. Y si está visitando la Abadía, puede encontrar a algunos dando un paseo por los claustros antes de regresar a sus celdas para orar en soledad, o reunirse más tarde para la oración en común.

Miles de peregrinos y visitantes de todo el mundo cruzan este umbral cada día. Atraviesan en silencio los claustros y luego suben la gran escalera a la Basílica, a la tumba de San Benedicto y Santa Escolástica. Luego está la cripta, abajo, por descubrir con los estupendos mosaicos dorados. Pero es en el museo donde los visitantes finalmente pueden ver magníficas pinturas, maravillosos manuscritos y libros antiguos; pueden recorrer la historia de la Abadía desde sus inicios hasta hoy y entender por qué Montecassino es conocido como el "Faro de la Civilización Occidental"

No se trata ciertamente de una historia completa, sino de un resumen de su fundación debido a sus quince siglos de historia del monasterio, el más ilustre de Occidente, representa para la Iglesia y para la civilización mundial. En la web oficial encontráis el resto de la descripción.

El monasterio de Montecassino fue fundado alrededor del año 529 por San Benito de Nursia, quien había llegado al antiguo Castrum Casinum (actual Cassino, Frosinone) desde Subiaco. Pronto comenzó a evangelizar los alrededores de la montaña y, en su cima, aprovechando la acrópolis preexistente, estableció su monasterio. Este estaba centralizado y estructurado de forma unificada, a diferencia de la organización monástica de Subiaco, que consistía en una pluralidad de pequeños monasterios.

Parece que obtuvo ese edificio público gracias al apoyo de las familias locales más prominentes y con la aprobación de las autoridades eclesiásticas más cercanas, probablemente —dado que la sede episcopal de Cassino estaba vacante— el mismo Constancio, obispo de Aquino, cuya estima por Benito se recuerda en el segundo libro de los Diálogos de San Gregorio Magno, biógrafo del santo. La ciudad de Cassino, antaño bastión samnita, entonces leal a Roma, también había sido invadida en el siglo V por las incursiones de visigodos y vándalos. De los obispos que ocuparon la sede, solo un nombre goza de cierta credibilidad histórica: el de «Severo Cassinate», cuya participación en el Sínodo Romano de 487 está atestiguada, y a cuya memoria los propios monjes casineses permanecieron fieles, conmemorándolo ya en los calendarios más antiguos de Montecassino, que datan de finales del siglo VIII. Los nombres de otros dos supuestos obispos de Cassino, Caprario y Fortunato, carecen de fundamento. En esta zona, privado del cuidado de un obispo, San Benito comenzó pronto a ejercer una labor pastoral con un carisma autoritario que no escapó a la atención del mismo rey godo, Totila, quien lo visitó poco antes de sitiar Roma en diciembre de 546, recibiendo, entre otras cosas, la predicción de su muerte inminente.

En la zona correspondiente al actual claustro de entrada, el oratorio original del monasterio, dedicado a San Martín, se alzaba precisamente donde antiguamente se alzaba el templo de la acrópolis, cuya plataforma, aún visible hoy en día, databa de los siglos III-II a. C. Al sur de esta zona se ubicaban también las distintas estancias del monasterio, cuya entrada original se encontraba en el sector inferior del actual santuario de la Torre.

De Gregorio Magno conocemos los nombres de los cuatro primeros sucesores del santo en el gobierno de Montecassino, bajo el último de los cuales, Bonito, el monasterio fue destruido por los lombardos dirigidos por el duque de Benevento Zotone en 577, con el consiguiente exilio de la comunidad monástica a Roma –según narra Pablo Diácono en la Historia Langobardorum–, y su muy probable extinción.

Solo alrededor del año 718, gracias a Petronax de Brescia, peregrino a Roma, y ​​con el apoyo del cercano monasterio de San Vincenzo al Volturno, fue posible reconstituir una verdadera comunidad monástica en Montecassino, donde probablemente ya residían eremitas. El renacimiento del monasterio fue fruto de una política de colaboración entre el Ducado de Benevento, en cuyo territorio se ubicaba, y la Sede Apostólica. Es en este contexto donde se ubica la figura del monje anglosajón San Willibald, futuro obispo de Eichstätt. Vivió en Montecassino durante aproximadamente una década, a partir de 729/730, donde reforzó la observancia de las Regula Benedicti, antes de partir hacia Roma y posteriormente hacia Alemania. Mientras tanto, en 744, Gisulfo II, duque de Benevento, como nos informa la Chronica Sancti Benedicti Casinensis, donó al monasterio renacido «las montañas y llanuras circundantes», sentando así las bases para el desarrollo de la Terra S. Benedicti, el núcleo original del territorio de la abadía —comprendido entre los condados de Aquino, Teano, Comino, Venafro y el ducado de Gaeta, y que con el tiempo se expandió aún más— sobre el que durante siglos el monasterio ejercería jurisdicción tanto espiritual como temporal. En 748, el papa Zacarías concedió a la comunidad casinesa un privilegio de exención, que ha llegado hasta nosotros en una versión espuria basada en un documento auténtico: así se perfilaba la configuración jurídica definitiva de la jurisdicción espiritual casinesa, que parece confirmarse en el privilegio de datación incierta, emitido por el papa Nicolás I (858-867), en el que se reconoce la exención total de la abadía de cualquier jurisdicción episcopal.

A partir del siglo VIII en Montecassino, dentro de la observancia de la Regula Benedicti, se desarrollaron costumbres particulares, reflejadas tanto en las dos costumbres casinesas más antiguas: el Ordo regularis apud eos qui in arce regulari pollent (posterior a 750), aparentemente de origen no casinés, ya que es una expresión de la reforma de Benito de Aniane, y el Ordo officii (siglos VIII/IX), así como en las dos cartas enviadas por el abad Teodemaro (777/778-796) respectivamente a Carlomagno y al conde Teodorico, miembro de la familia de Carlomagno. En particular, la segunda, aunque de dudosa autenticidad, dirigida ad utilitatem quorundam fratrum apud Gallias commorantium, es de gran interés porque ofrece una riqueza de documentación sobre los usos litúrgicos casineses, enfatizándose con frecuencia la conexión con el mos y el ordo Romani. El carácter ejemplar de la observancia casinesa durante este período también queda evidenciado por una serie de ilustres visitas al monasterio, destinadas a aprender las tradiciones y prácticas de la vida cotidiana. Entre quienes acudieron se encontraban: San Sturmín de Fulda en 747/748, enviado a Montecassino por San Bonifacio, «Apóstol de Alemania», al mismo tiempo que el antiguo rey franco Carlomán, tío de Carlomagno, había abrazado la vida monástica allí; San Ludger, primer obispo de Münster; y Adalardo, posteriormente abad de Corbie. Es también significativo que en 751, el propio San Bonifacio solicitara al abad casinés Optato una fraternidad litúrgica con la abadía, prueba más de la reconocida centralidad espiritual de Montecassino en ese siglo, que marcó un período de consolidación de la observancia benedictina en Italia y, especialmente, más allá de los Alpes.

A nivel político, la abadía desempeñó un papel mediador entre el papado, los lombardos y los francos en esta época, como lo demuestra la monasticización del antiguo rey lombardo Ratchis y las misiones diplomáticas confiadas por el papa Zacarías al abad Optato, tanto en el reino franco (750/751) como, especialmente, al rey lombardo Astolfo (752). La elección en 777/778 del abad de origen franco Teodemaro marcó, al menos temporalmente, un punto de inflexión profranco en la orientación política de Cassino, sellado en 787 con la visita de Carlomagno, quien el 28 de marzo de ese año confirmó a la abadía sus bienes, inmunidades y, en particular, el derecho a elegir libremente a su abad. El largo reinado abacial de Teodemaro (†796) fue seguido por el reinado igualmente largo del abad, esta vez de origen lombardo, Gisulfo (796-817). Miembro de la familia ducal de Benevento, este último contribuyó decisivamente tanto al fuerte crecimiento económico de la abadía como a su nueva imagen arquitectónica. Entre otras cosas, amplió el oratorio original de San Juan Bautista, donde fue enterrado San Benito, y también construyó una iglesia dedicada al Salvador en la llanura, con un monasterio contiguo —Monasterium maius— destinado a convertirse en el centro jurídico-administrativo del ya considerable patrimonio casinés. Y fue precisamente la riqueza material del monasterio lo que atrajo el interés venal de los lombardos de Benevento, no sin graves incidentes, como el encarcelamiento y la muerte en prisión del abad Deusdedit (828-834) a manos del príncipe Sicardo.

Mientras tanto, en medio de la agitación política que atravesaba el centro y sur de Italia en aquellos años, tras haber escapado eficazmente del control carolingio, los sarracenos, con sus bandas armadas, representaban una seria amenaza de la que Montecassino no podía escapar. Recién llegados de su ataque a Roma en 846, los musulmanes amenazaron el Monasterio del Salvador en la llanura, obligando a los monjes a refugiarse en Montecassino. Al año siguiente, no dejaron de lanzar nuevas amenazas. El abad Bassacio (837-856) apoyó las iniciativas diplomáticas de los capuanos y salernitanos ante el emperador Lotario I, en un intento por conjurar la amenaza sarracena, que fue contenida, al menos temporalmente, en 848, tras el éxito de la expedición contra ellos liderada por Luis II, hijo del emperador. Como resultado de esto, se firmó un tratado de paz entre los aspirantes al trono del principado de Benevento – Radelchi, antiguo tesorero del difunto príncipe Sicardo, y Siconolfo, hermano de este último – al que contribuyó decisivamente el propio Bassacio, obteniendo así notables ventajas para la abadía casinesa, a la que, junto con San Vincenzo al Volturno, se le concedió protección imperial y plena exención de impuestos.

Durante el gobierno del gran abad Bertario (856-883), astuto político y monje de notable profundidad cultural, la amenaza sarracena persistió en toda su gravedad. El abad reforzó las defensas del monasterio, fundó una nueva ciudad en la llanura, a la que dio el nombre de Eulogimenopoli en honor a San Benito —poco después, sin embargo, renombrada S. Germano—, y obtuvo además del papa Juan VIII un amplio y fundamental privilegio (22 de mayo de 882) de exención de la jurisdicción episcopal, justo en vísperas de la destrucción que sufrió el monasterio casinés el 4 de septiembre de 883 a manos de los sarracenos de Agropoli. Estos últimos, que habían establecido una colonia en el cercano río Garigliano, tuvieron así la oportunidad, tras la muerte de Luis II (875), de vengarse del abad y su tenaz política proimperial, siempre encaminada a buscar un entendimiento global antisarraceno en el sur de Italia. Bertario, junto con sus monjes, murió mártir el 22 de octubre en la iglesia del Salvador.